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Carta a Manuel Teodoro de Caracol TV
sobre Chikunguña (Séptimo Día)




Abril 2015

Señor Presentador
Manuel Teodoro
Séptimo Día, Caracol TV
Bogotá

Estimado Presentador:

Soy un médico especializado en medicina interna con énfasis en enfermedades infecciosas, tropicales, inmunología y medicina psicosomática. Actualmente me desempeño como docente de medicina en una de las universidades de Medellín.

Me agrada mucho su programa de Séptimo Día y generalmente lo veo. Sin embargo, el domingo 15 de marzo me inquietó la forma como se presentó el asunto del Chikunguña, por las razones que le menciono adelante.

Le explicaré fundamentalmente las mismas ideas que le expresé en una Carta Abierta al alcalde de Nueva York, Señor Rudolph Giuliani el 18 de octubre de 2001, a raíz del ataque terrorista con esporos del bacilo del Ántrax o Carbunco, diseminados intencional y criminalmente por el correo de las principales ciudades y pueblos de la costa oriental de los Estados Unidos. En ese entonces envié copias de mi carta a la Instituciones de la Salud Pública nacionales, estatales y locales, y a los principales medios de comunicación de los Estados Unidos (www.robertogiraldo.com/eng/papers/OpenLetterToTheMayor.html)

Entiendo su interés de informar a las personas para tratar de evitar la enfermedad por el virus del Chikunguña y sus consecuencias. Lamentablemente los profesionales de la salud que lo asesoraron, solo lo indujeron a mostrar una cara de la verdad, haciendo énfasis exagerado y a veces peligroso en el virus y en el mosquito transmisor, el Aedes aegipti. Se olvidaron por completo de la susceptibilidad o vulnerabilidad necesaria para que una persona pueda contraer esta enfermedad o cualquier otra. En este sentido permítame comentarle algunos asuntos:

A) La ley fundamental de las enfermedades infecciosas.

El conocimiento científico nos enseña que para que ocurra cualquier enfermedad infecciosa se requieren tres condiciones, a saber:

1. El microbio y sus fuentes. En este caso el virus del Chikunguña que se encuentre circulando en la sangre de un enfermo.

2. El modo de transmisión. En la epidemia actual de Chikunguña, por medio de un vector, el mosquino Aedes aegipti que llevaría al virus de una persona enferma a otra supuestamente sana.

3. El huésped susceptible. La persona necesita estar susceptible o vulnerable para poder contraer el Chikunguña después de ser picada por mosquitos infectados con el virus.

De las tres condiciones, la tercera es sin duda, la que debería enfatizarse. Pero esta es precisamente la que muchos funcionarios de la Salud Pública y los medios de comunicación, no están abordando en forma adecuada.

En los reportes de TV y radio se habla constantemente del virus del Chikunguña y del “mosquito peligroso”. Sin embargo, muy poco o nada se dice sobre la susceptibilidad necesaria del huésped potencial.

Debemos tener presente que de los picados por mosquitos infectados con el virus del Chikunguña, solo una pequeña minoría desarrollan la enfermedad. Si la persona tiene unos mecanismos de defensa adecuados y equilibrados, incluyendo un sistema inmunológico saludable, estos se encargaran de destruir o neutralizar al virus. Los pocos que enferman, son aquellos que al momento de ser picados por mosquitos infectados, tenían sus mecanismos de defensa bajos, es decir, estaban inmunosuprimidos por algún motivo.

Debido al énfasis que se hace en los mosquitos infectados, las personas piensan que la única forma de protegerse es con repelentes de insectos, con toldillos o evitando los criaderos de los mosquitos. Sin embargo, es prácticamente imposible evitar completamente los criaderos y ni los repelentes ni el uso de insecticidas son suficientes, si no se mejoran los mecanismos de defensa de las personas.

B) El miedo es un potente agente inmunosupresor.

Desde la época de Luis Pasteur y Roberto Koch, a finales del siglo XIX, las personas han estado, innecesariamente, muy preocupadas con gérmenes y enfermedades infecciosas y con frecuencia padecen de microbio-fobia. Es por esto que la manera como están siendo informadas, en lugar de protegerlas contra el Chikunguña, o contra cualquier otra enfermedad infecciosa, está creando ansiedad, depresión, miedo y a veces pánico. Esto podría tornar a las personas vulnerables al virus del Chikunguña y a otras infecciones.

La ansiedad, la depresión, el miedo y el pánico son todas causas científicamente comprobadas de causar inmunosupresión. Una vez inmunosuprimidos, cualquier microbio, hasta los mismos de nuestra Flora Normal pueden proliferar y enfermarnos.

Precisamente la psiconeuroinmunología es la ciencia que nos viene enseñando desde hace varias décadas la forma en que la ansiedad, la depresión, el miedo y el pánico debilitan el sistema inmunológico tornando los individuos vulnerables a infecciones y a otras enfermedades.

No tengo ninguna duda de sus buenas intenciones con el programa del Séptimo Día del domingo 15 de marzo. Sin embargo, al enfatizar los peligros de ser picados por mosquitos infectados y el no haber dicho nada sobre cómo mejorar las defensas de las personas, asusta, crea miedo y por ende inmunosupresión.

C) La forma de informar puede además crear o empeorar las epidemias.

Me preocupa, de otro lado, que la manera como las autoridades de la Salud Pública y los medios están informando a la población sobre el Chikunguña, está creando un ambiente propicio para la “Enfermedad Psicogénica de las Masas”, también conocida en el mundo científico como la “Epidemia Histérica” o la “Histeria de las Masas”.

En consecuencia, la forma incompleta como la información está siendo entregada puede crear una Epidemia Histérica y no sería sorprendente que muchas personas apareciesen con los síntomas del Chikunguña, inclusive sin ser picadas por mosquitos infectados.

D) Fortaleciendo nuestros mecanismos de defensa.

Un individuo que tenga buena salud – no susceptible – no podrá ser atacado por ningún germen incluyendo al virus del Chikunguña. Esta es la ley más importante de las enfermedades infecciosas! En este sentido, los funcionarios de la Salud Pública y de los medios de comunicación, aún con las mejores intenciones, en lugar de crear pánico y terror diseminando la inmunosupresión al concentrarse en los virus y en los mosquitos, deberían más bien explicar en detalle las formas de fortalecer nuestros sistemas inmunológicos y los demás mecanismos de defensa, para hacerlos más fuertes y resistentes.

En momentos de toda epidemia y en la actualidad con la epidemia de Chikunguña que está afectando a Colombia, es necesario explicar en detalle las medidas biológicas, físicas, nutricionales, emocionales y espirituales que existen disponibles, para lidiar con el estrés y hacer más fuertes nuestros sistemas inmunológicos, de tal modo que no necesitemos estar tan preocupados por el virus de Chikunguña ni con cualquier otro germen. Esta es una manera eficaz de parar las epidemias de enfermedades infecciosas.

Por ejemplo, las dietas anti estrés deben ser explicadas, así como las dietas con suplementos alimenticios que pueden estimular al sistema inmunológico. La meditación, el ejercicio físico moderado, las actividades laborales, culturales y artísticas, son otras excelentes medidas para lidiar con el estrés. Estas también necesitan ser implementadas.

Al final de este mensaje he listado algunas referencias científicas sobre los temas tratados aquí.

Señor Teodoro, con base en estos planteamientos le propongo hacer otro programa de Séptimo Día, para explicar y mostrar, en detalle, los diferentes métodos y formas como las personas pueden mejorar sus mecanismos de defensa, para defenderse del virus del Chikunguña y de otras enfermedades. Si considera conveniente mi propuesta, le ofrezco mi ayuda para tal fin.

Muy cordialmente,
Roberto Giraldo Molina


Algunas referencias sobre Psiconeuroimunología:

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• Glaser R, Kiecolt-Glaser JK. Handbook of human stress and immunity. San Diego: Academic Press; 1994; 414.
• Justice B. Who gets sick: How beliefs, moods, and thoughts affect your health. Los Angeles: Jeremy P. Tarcher, Inc. 1988; 385.
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Algunas referencias sobre cómo lidiar con el estrés emocional y evitar mayor inmunosupresión:

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• Epidemic hysteria (Editorial) Br Med J 1979; 2: 408-409.
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• Robertson JB et al. Outbreak of psychosomatic illness in Alabama. MMWR 1973; 22: 257.
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• Sirois F. Epidemic hysteria. ActaPsychiatrScand Suppl 1974; 252: 1-46.
• Stiehm ER. The psychologic fallout from Chernobil. Am J DisChild 1992; 146: 761-762. Insisto, por tanto, que as pessoasembom estado de saúde, equilibradas psíquica, mental e espiritualmente, nãopodem ser atacadas por micróbioalgum interno ou externo. O caso de Antrax é testemunhadisso:




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